Música que disfrutaban unos pocos.
Porque amigos la música no es cosa de segundos, NO, la música es cosa de horas, semanas, años porque un clarinetista puede tardar años en dar de forma perfecta un cambio de octava, una flauta tarda meses en hacer que su sonido resuene más que ningún otro instrumento y así sucesivamente hasta lograr un sonido perfecto porque eso señores es pasión por algo, y ese algo es la música, pasión por tocar y tocar, sin importar las horas perdidas, sin importar las heridas de los labios, y todo para disfrutar un poco más de ella.
Sencillamente sé que aunque el día 30 todo termine, todo desaparezca, no pienso olvidar cada unos de los momentos vividos, cada obra terminada, cada nota marcada, cada cambio de compás, y sobre todo sé que no podré olvidar a cada una de las personas que gracias a la música he conocido y con las que he compartido hasta ahora doce años de mi vida.

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